La linda Oaxaca

Qué bonita es la ciudad de Oaxaca! Íbamos de paso, pero nos quedamos 3 días y si hubiera sido por mi, habría pasado allí la semana que nos queda en México. Me encantó el ambiente cultural y multiétnico de esta ciudad colonial del sur de México. En ella conviven la cultura indígena, colonial mexicana y la influencia occidental de Estados Unidos y Europa. Así que puedes encontrar desde la taquería más típicamente rural donde degustar unos riquísimos tacos hasta la cafetería más inn con los últimos inventos en frappé (que los hay); bailar en las plazas al ritmo de orquesta (de pueblo) junto a señoras bien peripuestas, con sus tacones y sus vestidos de domingo o escuchar jazz en un centro cultural alternativo con paredes repletas de pinturas abstractas que no hay quién entienda. Oaxaca lo tiene todo para querer quedarse un tiempito disfrutando de sus plazas, museos, calles adoquinadas, mercados...
Yo la encontré llena de vida aunque una señora mexicana, con la que hablaba en una cafetería, me comentaba que la Oaxaca de estos días no tiene nada que ver con la del año pasado. Y es que han corrido tiempos difíciles en la capital oaxaqueña. El 22 de mayo de 2006 se inició (como cada año) una huelga de profesores quienes exigían, entre otras cosas, una rezonificación laboral. El 14 de junio, bajo órdenes del gobernador Ulises Ruiz Ortiz, que al intentar cumplir un compromiso de campaña y de acuerdos políticos de no permitir plantones en el centro histórico por ser el centro turístico de la ciudad y tras varios reclamos de comerciantes afectados de la zona, ordenó a cientos de policías intentar desalojar a los maestros con piedras, gases lacrimógenos, balas de goma, disparos de armas de fuego. Los maestros respondieron con piedras y palos y forzaron la retirada de los policías. Este hecho desató una ola de protestas dentro y fuera del Estado de Oaxaca en contra del uso de la fuerza pública excesiva para su propósito de coacción de las leyes. En respuesta a los actos de represión cometidos por Ruiz Ortiz, diversas organizaciones la renuncia del Gobernador.

Posteriormente, las calles se llenaron de personas, colonias y municipios protestando por las acciones del gobernador. Por otro lado, tambien hubo manifestaciones a favor del gobernador, puesto que la ciudadania estaba siendo secuestrada en su propia ciudad, no pudiendo transitar libremente a lo cual se solicitó la entrada de la Policía Federal Preventiva, que actualmente todavía anda por ciudad y que, al más puro estilo mexicano de abuso de poder, no se anda con chiquitas.
Pero bueno, a parte de todo eso, que no es más que la reacción normal de un pueblo hastiado de sus gobernadores y las desigualdades sociales, Oaxaca es una ciudad muy agradable e interesante. Vamos, como para quedarse a vivirla!
















